Mecanismos para estabilizar
Desde la crisis de café mencionada, el consumo de café ha aumentado junto con la conciencia de los consumidores. Pero aún así lo que se encuentra hoy día es una paradoja: la demanda de café ha aumentado pero los beneficios a los productores todavía siguen siendo muy pocos. La brecha entre los precios del productor y consumidor se sigue ampliando ( Inforpress 1552).
Una manera de encontrar el equilibrio sería con la certificación de cafés, donde el consumidor pueda utilizar su poder de compra de una manera ética. Hay cuatro certificaciones de café: Rainforest, Utz Kapeh, Orgánico y Comercio Justo. Lo que principalmente se encuentra en el istmo es orgánico y comercio justo.
Gareth Tomas , del Ministerio de Desarrollo Internacional para el Reino Unido, declaró ante el Foro Mundial del Desarrollo de Exportaciones ( WEDF ) en octubre 2008 que la venta de productos de comercio justo aumentó 1000% en la última década.
El mercado de comercio solidario en comparación con el mercado convencional, trabaja con cooperativas y pequeños productores directamente para garantizar que le están pagando un precio justo a la producción a pesar de los precios del NYSE.
Productores que tienen certificación gozan de un mínimo de USD$1.26 y un precio prima si el monto del NYSE sube al precio mínimo declarado ( Inforpress 1637). Durante la crisis del café en 2001, comercio justo "salvó" a pequeños productores, explica Heller , "pero con la crisis económica actual y por la manera que trabaja comercio justo, los productores que trabaja bajo la certificación puedan ser afectados mayormente este vez."
Peyser declara que "uno de los retos para las cooperativas es la habilidad de obtener crédito para el mantenimiento del grano. El crédito no está circulando a una velocidad "normal", así que el productor no puede comprar los recursos necesarios y mantener la estabilidad de las cooperativas. El impacto continuará hasta la próxima cosecha." Los grandes compradores están consolidados en cinco corporaciones: Sara Lee , Kraft/Philip Morris , Procter and Gamble , Nestlé , y Starbucks . Aunque todos han incorporado una línea de café con certificación de comercio, falta incorporar la certificación a sus marcas existentes. En ese sentido, comercio justo sigue siendo sólo para un consumidor distinguido.
Otro mecanismo que favorece la estabilidad del Mercado es la renovación en 2007 del Acuerdo Internacional de Café ( ICA ). El ICA promueve una política que incluye iniciativas para café ecológico, educación, información sobre labranza sostenible y asistencia técnica a agricultores. Además el acuerdo fortalecerá el rol del ICO como un foro para consultores intergubernamentales, facilitar comercio internacional por la transparencia y acceso a información, y promover una economía de café sostenible a beneficio de todos los participantes y en particular de los pequeños productores.
El ICA no contiene cláusulas que regula el mercado de café como se establecieron en 1963. El logro más importante del ICA fue que reconoció la relación entre un mercado de café sostenible para el éxito de los Objetivos de Desarrollo del Milenio ( ODM ).
Guatemala, Costa Rica, Honduras y Nicaragua firmaron el acuerdo y esperan su ratificación este año mientras que Panamá y El Salvador ya ratificaron el ICA . Con la implementación del ICA , los países se comprometen a crear foros nacionales para organizaciones de pequeños productores con el objeto que tengan un conducto directo a manifestar los retos que se enfrentan para vivir una vida digna.
PERFIL
Historia larga en Centroamérica
Los caficultores centroamericanos han experimentado diversos "altibajos" en este mercado. Desde 1997, el precio del café ha llegado a los niveles más bajos del último siglo. Muchos pequeños productores de Centroamérica dejaron sus fincas. De acuerdo con Edelberto Torres-Rivas , a finales del siglo XIX "se establecen vínculos económicos permanentes con el mercado mundial por medio de las exportaciones agrícolas -en especial de café-". Agrega que a inicios del Siglo XX, el café y el banano representaban el 80% de las exportaciones centroamericanas.
Según el investigador, "en 1914 la población total de la región era de poco menos de 4 millones de habitantes, de los cuales casi el 60% vivía en Guatemala y El Salvador. La base de esta sociedad -la estructura agraria- presentaba tres modalidades: grandes plantaciones de café controladas por agricultores nacionales que producían para la exportación. En Guatemala y Costa Rica un importante grupo de finqueros alemanes controlaba una cuota del monto exportable y de la intermediación comercial.
Un rasgo característico de esta producción, es que dependía sólo en parte de las relaciones salariales, y más en el pago con tierra como ocurría con el "mozo colono" en Guatemala, El Salvador o Nicaragua, o el "aparcero" en Costa Rica. Según Torres-Rivas , "En ambas situaciones los dueños de la tierra evitaban los problemas de pagar salarios y dejaban el mantenimiento y la substitución de la fuerza laboral como factores cuya relación con el coste de producción era sólo marginal. En otras palabras, el valor de la mano de obra no formaba parte de los costos de producción."
Lo que la crisis mostró fue "la naturaleza primitiva del capitalismo agrario en sociedades profundamente desiguales". De acuerdo con el investigador, "La crisis no cambió la mentalidad oligárquica que creía en el destino agrario de la nación, en la naturalidad de los buenos y malos momentos (...) La ciudadanía, el sujeto libre capaz de elegir o ser electo sólo estaba en la élite."
Por otra parte, los cambios políticos que se pusieron en marcha a mediados del siglo pasado, favorecieron no sólo una ampliación de la democracia política, sino también una etapa de crecimiento económico basado en la diversificación y la modernización de la agricultura. "La nacionalización de los bancos debilitó los vínculos entre el capital comercial-financiero y los exportadores de café y democratizó el crédito", apunta Torres-Rivas .
La modernización de la economía exportadora, trajo consigo algunas "contradicciones". Pero, como apunta Torres-Rivas , "La historia se repite, esta vez como drama, pues el ingreso del capitalismo agrícola destruyó el equilibrio social de miles de campesinos, acabando con sus vínculos patriarcales con el patrón o la certeza relativa de la mediería o la seguridad del colono. Se volvieron campesinos libres porque se quedaron sin tierra y sin las viejas relaciones de trabajo. Libres pero más desiguales y más pobres."
De esta cuenta, la élite que es capaz de hacerse de tierra y capital para sembrar, procesar o comerciar café, se convierte en "una fuerza social dominante, violenta en sus métodos." La relación que el café tiene con Centroamérica se remonta al Siglo XVIII, cuando, según Paul Levy, en 1848 se inicia su cultivo en la hacienda de Manuel Matus "La Ceiba", en el departamento de Jinotepe, Nicaragua.
El grano vino al continente desde Francia. Las primeras exportaciones se habrían hecho desde éste país hacia Alemania.
Fuentes : archivo Nuevo Diario , www.raices-press.net, www.nodo50.org, y La Piel de Centroamérica de Edelberto Torres-Rivas .
|